sábado, 31 de mayo de 2008

Ana, oigo voces en el office...


Si... es que hasta anécdotas paranormales... que si, bueno en mi caso no...
Una tarde, me tocaba trabajar con una vieja compañera a la que llamaba cariñosamente "Toro Sentado"- en su propia cara además- por su costumbre de sentarse a ver las telenovelas, con los brazos cruzados bajo las tetas y no acudir a ningún timbre hasta que había pasado su sesión televisiva.
Era curioso ver, como se asomaba al panel de timbres y cuando sonaba alguno; ninguno era suyo. Pero al igual que yo tengo mis manías, esta era la de ella y la respetábamos todo el mundo.
Para acabar de rizar el rizo., es gallega, pelirroja y asustadiza, aun más que yo.
No recuerdo el motivo por el que acudí al office, cuando de repente, escucho una voz muy suave que me dice:
- Hola... ¿quieres algo?
El office, una habitación de 2 x1,5m con lo cual, se ve a la perfección su interior, un amplio ventanal por el cual entra luz diáfana... y solo estoy yo.
Y vuelvo a escuchar:
-Eo, ¿quieres algo?
Y en voz alta:
-¡Hostia, oigo voces!
Así que me voy a ver a mi compi y le digo:
-Ana, oigo voces en el office.
a lo que ella riéndose me responde:
-Mira, no me quieras asustar, que ya soy vieja para eso.
-Que no, que las oigo ;en serio Ana.
Y Ana, al verme la cara, imagino que vió que no bromeaba y me creyó. Con lo cual se asusto y me dice:
-¡Pues yo no entro ahí! Que a mi eso me da mucho miedo.
Yo, decidido a aclarar el asunto, regreso al office y al poco vuelvo a escuchar:
- ¿Pero me vas a contestar?
Y yo, ya mas asustado respondo:
-¿A que?
-¿Que para que me llamas?
Entonces, miré para abajo y en el bolsillo superior del uniforme, estaba el móvil.
Por lo visto active una llamada y hacia 15 minutos que estaba al teléfono, precisamente otra Ana.
¡Ver para creer!
Ya podía haberme dicho algo más concreto ¿no?
Saludos
MacDubh

viernes, 30 de mayo de 2008

¿Y como quieres que le entre el suero, por osmosis?


A veces se puede estar formado a nivel intelectual y ser una maravilla. A veces no se tiene una formación académica adecuada ( o necesaria para poder desarrollar esas funciones ) y sin embargo se conoce a la perfección la técnica a realizar-
Eso esta a la orden del día. Profesionales de grado inferior que por su destreza saben más que tu inmediato superior.
Yo mismo en el servicio de Rx llegué a formar a un residente de medicina en determinadas técnicas radiológicas ; pero me estoy yendo fuera del contexto que quiero tratar.
En este caso se trataba de una enfermera que siempre había ejercido de "enfermera de empresa", esas que solo te hacen chequeos periódicos y que si surge un imprevisto,llaman a 061 y se limpian las manos.
Pues bien... por lo que fuera acabó en nuestro hospital.
llegué pronto y como aun me quedaba media hora para empezar mi turno, estuve revisando "cosas", sin razón concreta aparente...cuando suena un timbre y decido acudir yo.
Eran las 14,30 en una habitación de dos pacientes y al entrar observo que uno de ambos llevaba camisón hospitalario y pantalones de pijama.
Portaba un suero en su pie de gotero y me dice:
-Disculpe, este suero está goteando y me mojo.
Al acercarme observo que lleva el brazo del suero con un vendaje tubular que le va desde la muñeca hasta la axila. Pensé:
-¿Para que lleva semejante vendaje? Si con un apósito iría mas que bien.
Asi que, dispuesto a llegar al punto de punción empiezo a levantar el vendaje y observo que no solo no lleva intránula( tipo de aguja que se usa para la administración de sueros, si tenéis curiosidad también llamados venocath), si no que lo que lleva es un drum
(DRUM : catéter central que se inserta por vía periférica hasta vena cava superior para administración de tratamientos vesicantes o para dar descanso al resto de las venas en pacientes con muchas venopunciones con largo periodo de hospitalización.)
Pensé:
-¿Como es que lleva puesto un drum en la muñeca?
Pues no, no lo llevaba en la muñeca, ahí era donde conectaban suero y drum.
Seguí levantando el vendaje y observo como el drum iba pegado con apósitos transparentes sobre la piel del brazo.
Para que entendáis, suele tener una longitud del drum, se les llama también de "catéter de inserción periférica) quiere decir que son bastante largos- la longitud de un brazo-
¡Y todo eso va por dentro de la vena!
Yo me estaba encontrando que estaba pegado encima de la piel...
Finalmente llego hasta la aguja de punción que al igual estaba encima y tapada con el apósito. El cual se despegaba por efecto del continuo goteo del suero.
Cerré la llave de la vía y le dije que no se preocupase que ahora avisaba a su enfermera.
Llego al control y me acerco a ella:
-¿llevas al paciente de la 239?
-Si, responde ella.
-Es que el suero le gotea.
-Bueno ya se lo revisaré.
-Pero es que cae al suelo.... y se pierde todo el suero.
-Ciérraselo que ya voy, responde ella.
Entonces ya harto le digo:
-(I*****) tu sabes lo que es un drum verdad?
- ¡Claro una vía de administración de sueros periférica!
-Y por periférica que entiendes, pegarla sobre la piel? ¿Y como quieres que entre el suero, por ósmosis?
-¡Cállate la boca! me respondió. ¡Qué sabrás tu de drum? Con un aire de perdonavidas...
Me sonreí y le contesto:
-¡Al menos se que va dentro de la vena!
Espero acordarme de más situaciones similares...
Ya os las contare.
Saludos.
MacDubh




jueves, 29 de mayo de 2008

Por favor no le pongan los zapatos por que le aprietan


Las situaciones que he vivido a lo largo de mis años de profesión, son variadas y aquí solo os estoy dejando pequeñas muestras de esas vivencias.

La siguiente la tengo grabada en la memoria, por que empezó siendo muy desagradable y al final... bueno, juzgad vosotros.

Una tarde suena uno de tantos timbres y acudo. Por lo general tenemos un pulsador que desconecta el timbre en la centralita del control y así, los demás profesionales saben que la demanda esta siendo atendida. En aquel entonces esos pulsadores estaban fuera de la habitación justo al lado de las puertas. Ahora se hallan dentro de cada habitación.

Acudí pues y pulse la parada y vuelve a sonar, la paro y suena de nuevo y así por lo menos otras 6 veces.

Ante eso, decido entrar en la habitación sonriendo por lo extraño de la situación y me encuentro de entrada con una familia compuesta de 3 personas (2 mujeres y 1 hombre)al rededor de una paciente, que ya de entrada esta a todas luces muerta. Ellos no eran conscientes de la situación... yo si. Por supuesto, no podía decirles que estaba muerta ya que no soy médico. Así que fui a tomarle el pulso para cerciorarme y me dan un manotazo en la palma. Volví a intentarlo y me palmean de nuevo.

Me parecía tan irreal que levanto la vista y me sonrió extrañado, ante lo cual me dice el.
-¿Se está riendo de mi mujer?
Su mujer era la que me palmeaba...
-¿Por que lo dice?
-Por que no deja de sonreír mientras habla.
Mientras tanto, intenté por 3 vez tomarle el pulso a la "paciente" y recibí otro manotazo. Ante lo cual, desistí.
Sin decir nada más salí de la habitación y me dirigí al control de enfermería. Cuando en mitad del pasillo, siento una mano que me agarra firmemente y del tirón me hizo voltear, para acto seguido, insultarme con todo tipo de adjetivos y a gritos...
Me la quedé mirando y no dije ni una palabra.
Llegué al control de enfermería y le dije a la monja (mi amada) que acudiese que la paciente había fallecido.
Como es natural, llegó el medico y certificó su muerte y se llamo a los celadores para que la bajasen.
1 Hora después los 3 familiares se hallaban aun en la sala, sentados, delante de los ascensores y la difunta en el tanatorio.
Al verlos, me compadecí y les comento:
-¿Saben que ya ha bajado?
Y una de ellos ignorando el comentario me dice:
-Por favor no le pongan los zapatos por que le aprietan.
Entonces, ante semejante comentario me di la vuelta.
Más tarde decidí ir a la cafetería a tomar algo y me los encuentro nuevamente a los 3. Y como soy borrico, aun reincidí:
-¿Se encuentran bien?
Y la misma mujer del comentario anterior me contesta:
-¡Oh si gracias! Estamos mejor por que como nos la llevamos a casa...
Y yo pensé:
Deberían haberlo hecho antes cuando era un vegetal, al menos así la habrían puesto de maceta...Y finalmente, una semana después.
Me hallaba en otra unidad, haciendo un favor a la empresa y me ingresa un paciente...
¿Adivináis quien era la familia?
No hice más que una noche en esa unidad, así que no se como le fue al otro paciente
Saludos
MacDubh

miércoles, 28 de mayo de 2008

Malos entendidos


Dos ejemplos de como se pueden mal interpretar una frase y de su consecuente reacción:

Un día una abuela me da una bandeja de la cena y me dice:
-¡Toma saleroso!
A lo que respondí:
-¿Y por que me insulta? ¿Qué le he hecho yo?
Y la anciana con lagrimas asomándole por las comisuras de los ojos me dice:
-Si no te he insultado. Te he dicho, toma saleroso...
Yo rojo oscuro, respondí:
-Entendí toma asqueroso....
Y me marché abochornado.

Otro día en una habitación de 3 pacientes,el del fondo, un tío de mi edad aproximadamente, con una pierna escayolada y me realiza una petición y esto es lo que entendí:
- ¿Se puede saber por que me pides eso? ¡Serás cerdo!
Y el, con los ojos muy abiertos me mira asombrado y me dice:
-¿Qué has entendido?
Y yo, de repente pensativo le pregunto:
-Eso, ¿Qué me has dicho?
-Que si me puedes bajar el espejo del wc, que me quiero afeitar.
Yo, avergonzado y sin saber donde mirar... oigo como el me dice:
-¿Qué entendiste?
Le miré, con el rostro ardiendo y le contesto:
- ¿Me bajas el pijo?
Más tarde yendo yo por el pasillo, el iba paseando con ayuda de una muleta y al pasar a su altura me dice bajito:
- ¿Me bajas el pijo?
Ni contesté
Saludos
MacDubh

martes, 27 de mayo de 2008

Mi Primera Vez


Si, en contra de lo que podéis pensar, si. Voy a contar mi 1ª vez. Si de una vez por todas.... para que no halla dudas.
Fue tan impresionante,, que recuerdo el día, el año, la hora, el lugar... ¡lo recuerdo todo!
Y puesto que no me importa contarlo, aquí tenéis la versión para adultos.
Corría el año 1985 y en concreto el dos de abril, eran las 9,05 de la mañana....
¿Que como recuerdo todo eso?
¿De que pensáis que estoy hablando?
¿Sexo?
No, que va...
De la 1 vez que vi un muerto...
Si, lo malo es que lo vi y ¡ no me di ni cuenta!
¿Se puede ser más inocente?
Era mi 2 día en el hospital, realizaba las prácticas de auxiliar de enfermería. A mis 16 primaveras, más inocente que un conejo de campo...
Repartimos los desayunos y la enfermera (I******) me dice:
-Anda nene. ¿Por que no vas y le das el desayuno en la boca al abuelo de la 118? (me acuerdo hasta del numero de cama)
Yo, que a todo decía que si y encima de prácticas.. que encima estabas a las ordenes de todos, menos de tu conciencia.
Me acerco al paciente, un abuelo de 90 y pocos años, pequeñito, arrugado.
Incorporo el cabezal y preparo el desayuno.
Le pongo una toalla.
Y le ofrecí tomar le café con leche. Pero con la cabeza me dijo que no.
Le ofrezco el yogur y me dice que si. (Vainilla creo recordar, si ese sabor que ya no se fabrica y a todos nos gustaba, pero como el sabor se extraía de las semillas de las vainas de una orquidácea, supongo que decidieron dejar de fabricarlo, hace muchos años ya)
A mitad del yogur, observo que el abuelo deja caer la cabeza a un lado y este es mi monólogo:
-Abuelo ponte bien que tienes que comerte el yogur.
-Abuelo, de lado no puedo dártelo.
En vista que seguía con la cabeza colgando, se la echo para atrás y le acomodo de nuevo, e insisto:
-Abuelo, anda que tienes que tragarte esa cucharada... ( entraba por un lado y se escurría por la comisura)
-¡Abuelo que si no comes no te pondrás bien!
Finalmente la enfermera que me había enviado se acerca a ver como me las desempeñaba y supongo- la experiencia te lo enseña- que vio a un pobre chico de 16 años dando de desayunar a un difunto.
Se me acerca y me dice:
-Anda nene, no le des mas. Ese abuelo está muerto.
Solo recuerdo soltar el yogur y dar un salto que me colocó al lado de la pared. Entonces sonriéndome ella me dice:
-Tranquilo, ahora viene lo divertido, ¡hay que amortajarlo!
Lo que corrí para salir de aquella habitación...
¡Pobre de mi!
¿Qué fue de aquel pobre diablillo de 16 años?
Sigue trabajando....
Por cierto, siguen refieriéndose a mi como "el nene" y eso que tengo canas hasta en... las ideas quise decir.
Saludos
MacDubh

lunes, 26 de mayo de 2008

1 infarto, 1 histérico y 1 intento de suicidio


Mis anécdotas, como es natural , no siempre son alegres. Pero también como es comprensible y por lo general , prefiero obviarlas. Para contar situaciones tristes, todos tenemos a esa persona que siempre nos cuenta sus penas o sus sinsabores y que en si, nos hace de pantalla. Hace que creamos que las vidas de los demás son peores que las nuestras. Nos evaden de nuestra realidad y nos hacen pensar que después de todo nuestra vida merece la pena. Vemos penas en los demás y nos conforta del propio dolor.
¡Bueno, ya solté la parrafada!
Y eso, que no iba a ser la anécdota del día.
Ahora, las risas.
¡Como pueden complicarte la vida los demás!
Una noche, hacia las 2 de la madrugada acude a mi desde el servicio de traumatología una compañera y me pide material para montar un equipo de aspiración (vacio) ya que tienen una paciente con muchas flemas y corre el riesgo de ahogarse.
Se lo preparo y se lo ofrezco. pero cual fue mi sorpresa cuando me pide que le ayude a ponerlo, puesto que ella no sabe hacerlo.
Sin decirle a nada a mi compañera, que estaba roncando como un camionero y cuyos "bramidos" competían en intensidad, con el camión encargado de la recogida de las basuras; me fui.
Al llegar a la habitación, observo que ni esta la enfermera y que la auxiliar desaparece, dejándome solo ante una paciente de muy avanzada edad y que respiraba con evidente dificultad.
Viéndome así, decidí colocar el aparato y dejarlo preparado para luego ir en busca de la enfermera.
Ésta se hallaba en la butaca pálida y con un dolor agudo en el pecho, mientras era controlada por la medico de urgencias.
Perplejo asisto al electrocardiograma que le realizaron y le diagnostican (a la enfermera) una insuficiencia cardíaca leve debida al estrés. O sea, ya teníamos a la enfermera KO. La auxiliar desaparecida... íbamos bien.
Volvemos a la habitación y con la doctora procedimos a realizar las maniobras de aspiración, pero finalmente después de 1 hora la paciente fallece.
Cuando me disponía a regresar a mi servicio, siento un grito desgarrador. Entro en la habitación y me encuentro con lo siguiente:
Al fondo de la habitación un paciente demenciado se había arrancado el suero y estaba sangrando profusamente. Amenazaba con saltar por la ventana.
Me acerco y antes su nerviosismo le digo:
-Vamos a hablar ¿te parece bien?
-No, que tu quieres comerme la cabeza y yo quiero suicidarme.
Me senté en la butaca y con la actitud más tranquila de la que pude hacer gala,cruce las piernas como si yo fuese una suerte de psicólogo y le indiqué su cama.
Para mi sorpresa se sentó. De fondo sentía los lamentos lastimeros del paciente que había gritado, compañero junto con otro de la misma habitación. Un chaval aproximadamente entonces de mi misma edad. Le ignoré deliberadamente, no me preocupaba. Hasta que de tanto llorar y gritar me acerqué a el y le dije:
-¡Si por tu culpa se suicida, si que tendrás motivos para llorar!
Así que volviéndome hacia el paciente del fondo le dije:
-Cuénteme por que quiere suicidarse.
-Si vera, han hecho terapia genética conmigo y me han producido un cáncer a mi y al vecino.
-¿A ustedes dos? ¿Al del fondo no?
- A ese no que es gilipollas. Solo a nosotros.
-¿Por que solo a vosotros dos?
Y ya en tono confidencial, me contesta:
-Somos un comando de élite y nos están exterminando.
- ¿No cree que hay maneras más rápidas de exterminar a una persona que producirle una enfermedad grave y muy lenta?
-No se. Eso lo sabrá usted. Pero yo voy a tirarme por la ventana.
Y diciendo eso hizo ademán de levantarse. Y yo con la mano, tranquilizándole le contesto.
-Hagamos una cosa. Déjeme hacer una llamada y regreso enseguida para poder hablar.
Accedió.
Al regresar tenía detrás al vigilante de seguridad, un armario de 1,90 y mas de 100k de peso.
Y acercándome le comento:
- Aquí el policía dice que si intenta saltar le engrilletará a la cama y tendrá que saltar con ella también. Ambos sabemos que no cabe por la ventana. ¿Quiere pasarse toda la noche colgando de ella y con la mano estrangulada?
Me miró y miró al vigilante y supongo que valoró las posibilidades. Sin decir nada regresó a su cama y se metió silenciosamente como un corderito. Si, iba lleno de sangre y sin suero, pero créanme; me dio igual.
Regresé a mi unidad de cirugía. Mi compi seguía intentando tragarse todos los mosquitos del universo entero con su boca-aspiradora a plena potencia.
Yo me senté y me dispuse a leer. Miré el reloj y eran las 4 pasadas...
Que cansancio...
Saludos
MacDubh

domingo, 25 de mayo de 2008

¿Cómo coño le has encontrado el pulso a los barrotes?


En serio, pasa de todo en los hospitales. Todas y cada unas de las anécdotas que he contado son verídicas. Y la siguiente como no, también.
Una noche, en una habitación de 4 pacientes... distribuidas dos frente a dos y digamos que tuvimos tres mini historias. Obviamente esa noche pasaron más cosas pero como no, estas por ser concatenadas ya que tienen los mismos protagonistas al principio, su desenlace abarca a otro personaje inesperado y desafortunado. ¡Pero es que nadie es perfecto, por bella que sea su apariencia!

Hacia medianoche, suena un timbre y acudo a la habitación. Ésta dista aproximadamente 50 m del control de enfermería con lo cual, se tardan segundos en llegar y al entrar a mano izquierda había una pareja joven que dormía cogiéndose las manos, al lado una paciente en estado muy grave y su hija velándola. Y en la derecha una anciana que no decía nada y a su lado, otra señora visiblemente agitada que señalando a la pareja de jóvenes me dice:
-Esos dos estaban "haciendo el amor".
Me giro y los veo medio amodorrados y me vuelvo hacia la señora que me miraba con aire enfurecido y repite:
-¡Lo estaban haciendo!
Yo no quería discutir así que me sonreí y le dije:
-Pues se han dado mucha prisa por que en unos segundos desde que llamo usted, han acabado y se han vestido.
Yo aun creía que se trataba de que había tenido una pesadilla. asi que, me giré y me volví al control a leer.
Bastante más tarde vuelven a llamar y la misma señora me dice:
-¡Ese chico quiere matarme! Tiene una pistola en la mesita y la quiere sacar.
Ahí ya me di cuenta de que la señora no estaba demasiado centrada.
Le pregunté a el y me contesta:
-Iba a sacar la cartera para comprarme un refresco y esta señora se ha puesto a decir esas tonterías.
La mandé a dormir y volví al control.
Al rato me llaman de nuevo de la habitación.
Pensé que era la misma paciente con una nueva queja imaginaria , pero no, esta vez era la hija de la paciente que estaba en agonía. Era evidente que había fallecido.
Llamamos a la médico de guardia y subió una espectacular rubia impresionante. No la había visto antes y créanme, parecía una top model incluso con uniforme.
Se coloca a los pies de la cama, que era de las antiguas, de hierro o latón, con barrotes y nosotros a cada lado de la misma y la médico apoyándose en los barrotes de los pies de la cama sentencia:
- ¡Esta paciente esta viva, tiene pulso!
Yo que tenía enfrente a mi compañera, levanté la vista y vi la misma cara de perplejidad y girándome hacia la médico le dije:
¿Cómo coño le has encontrado pulso a los barrotes?
Y viniendo por detrás la anciana agitada y nerviosa, cogió a la hija de la difunta por los hombros y zarandeándola y siseando le dice:
-¡Tu madre essssta muertaaaaa!
Y yo respondí:
-¡Coño una que has acertado por fin!
Vivir para ver o morir... para que te encuentren viva...
Saludos
MacDubh

sábado, 24 de mayo de 2008

Uno de 11 años viene a cambiarme el pañal...


Gracias a Dios, voy envejeciendo. Mejor o peor, con mis achaques, mis tonterías .. pero ya he dejado de ser "el nene", ahora ya soy "señor"
esta reflexión es del tipo... estas cosas solo me pasaban de joven.
Y como he dicho, ¡Gracias a Dios!
Veamos si la recuerdo bien:
Tenía yo 30 años, ya verán por que lo se. Y entre en una habitación por algo, eso no lo recuerdo. Una habitación de ancianas y como creo recordar "un poquitin demenciadas"
Me llama la familiar de la de enmedio y me dice, que la abuela necesita que le cambien el pañal.
Regreso enseguida y cuando le estoy cambiando el pañal la abuelilla me dice:
-¡Ay que pena, un chico de 11 años me esta cambiando el pañal!
Yo la miré sonriendo y le digo:
-Abuela si llevo 15 años trabajando aquí. O sea, que ¿4 años antes de nacer ya cambiaba pañales? y me eche a reír.
La abuela de la cama de al lado me mira escrutadora y me dice:
- Esta usted muy bien , para la edad que tiene.
A lo que respondí:
-¿Que edad tengo?
-45, me respondió.
Y yo, subiendo la ceja y echándome a reír les dije a las dos:
-¡Joder una por defecto y la otra por exceso. Poneros de acuerdo ¿que tengo 11 ó 45?
Más tarde a la hora de la cena, cuando salía de entrar la última bandeja, la abuela que me había puesto 45 años me dice:
-No me gusta este postre ¿me traes otro?
Y cuando me disponía lo que creo recordar era una manzana o una pera me suelta, picarona:
-¡Anda, métete en la cama conmigo!
Y yo sonriente le dije:
- ¿Que quieres cenarme a mi de postre?
Y me eche a reír para variar...
Si hay algo que me define en el trabajo es que siempre estoy riendo..
Total las arrugas me saldrán igual, así que, por lo menos que sean de reír.
Saludos
MacDubh

viernes, 23 de mayo de 2008

C***** se me ha aparecido la Virgen....


A veces la vista juega malas pasadas... pero hasta tal extremo,¡uff!
Una paciente de nombre M**** con sus hijos y nueras, hijos y yernos. Todos unas personas simpaticas y dedicadas al cuidado de su persona.Y su vecina C******* asistieron a un desagradable suceso.
Una tarde hacia las 21, la familia de M trajo una camara de video y agradecidos querian que saliera en unas tomas. Yo no soy dado a dejarme fotografiar y mucho menos filmarme, asi que, decliné la oferta y me fui al control.
Pero me sentí mal, ya que se trataba de personas muy agradables como he dicho antes. Entonces hacia las 21,45 cuando mi relevo ya estaba, fui al vestuario, me cambié y me presenté en la habitación.
Ya solo usaban la cámara de fotos, me coloqué con los chicos. m Eramos tres hombres y mirando por detrás vi el rostro divertido del yerno que me señalaba a su cuñado y los dos pensamos lo mismo. Nos agachamos y lo levantamos por los pies.
El se asusto y grito.
-¡No grites que vendrá la monja! dije yo. Pero ya era tarde. Estaba en la puerta. Tiesa como un palo, seca como la mojaba y con su cara bulldog agrietada por eso que llamaba boca.
-No esperaba esto de ti. Venía a reñirles y quien me encuentro eres tu.
-Lo siento sor, no quise molestar. No volverá a pasar... dije avergonzado.
-¡Es verdad! el lunes daré parte de ti. Y que te abran un expediente.
-Haga lo que crea conveniente. Y me fui.
Pasó el fin de semana y al regresar, efectivamente se me llamó a dirección y se me recriminó mi actitud. Se me avisó de que conductas así no debían repetirse y yo avergonzado me fui.
Ya en el servicio:
Entré en la habitación para tomar las constantes y cuando me llega el turno a M, me pregunta:
-¿Te puso el expediente?
Yo solo me sonreí y no quise hablar del tema. Entonces M, me comenta riéndose:
Aquella noche me la pasé rezándole a la Virgen del Carmen para que no te pasase nada y ¿sabes que me pasó? A media noche abro los ojos y me veo una figura de blanco a los pies de la cama, los cerré. Al volverlos a abrir, la figura no estaba. Entonces, me puse a decirle a C:
- ¡C, se me ha aparecido la virgen! varias veces.
Ella adormilada le respondió,
-¡Qué coño si era la monja!
Y entonces le contesté:
-Entonces se me ha aparecido el demonio.
Me hizo reír tanto aquello, que me compensó con creces el disgusto. Años después se lo conté sin citar nombres a mi amada némesis, y solo vi como fruncía su ceño y retorcía aun ese tajo que tiene por sonrisa.
Saludos
MacDubh

jueves, 22 de mayo de 2008

La cama del 49 esta ardiendo....


Si, y fue verdad.
Pero es que a veces, el personal está mucho peor que los pacientes o al menos, da que pensar.... por como se comportan.
Siempre me refiero al verano, pero es que muchas de esas anécdotas que cuento ocurren en periodo estival.
Será el calor o será que la modorra de la siesta nos atontas. O quizás fue el tedio de una tarde aburrida.
Recuerdo que teníamos muchas altas ese día y mi compi S*****, siempre contándome lo despistada que es, y os aseguro que si.
Por poneros un ejemplo, un dia vino a trabajar y veía que todo el mundo la miraba yendo en el bus, por la calle y al entrar al trabajo. Y ella pensaba, que gente mas molesta. No dejan de mirarme. Total, cuando llegó al vestuario y fue a cambiarse de ropa, entendió por que la miraban.
¡Llevaba la faja puesta encima de la ropa!
Haceros una idea pues.
Ella siempre muy dada a bromear....
Haciendo el alta le digo:
-¿Te enteraste que el 20 el otro día casi le mete fuego a la cama por intentar encenderse un cigarrillo estando encamado?
-Si, respondió ella, y fijate que se quemó las manos y el pecho por que uso un mechero de gasoil...
-¡Si llega a prenderse la toma de oxígeno igual nos encontramos los pacientes en mitad de la calle, de la explosión!
Y nos reimos de la tonteria que llevábamos.
Proseguí.
-¡Dios que calor! Imagina que sale ardiendo todo...
Vi como ella se agachaba, se incorporaba y salió coriendo hasta la puerta y alli, poniéndose las manos en la entrepierna empezo a reirse y a decir:
-¡Ay que me meo! y risillas
Yo seguí por mi lado y al incorporarme vi salir humo del otro lado de la cama.
Ella al verme la cara de sorpresa, salió corriendo hacia el wc imagino y yo, en lugar de apagar el fuego, sali corriendo a buscar a mi compi enfermera.
La hallé en el pasillo hablando por teléfono.
-¡M****, la cama del 49 está ardiendo!
Ella se giró de espaldas a mi, ignorándome. Así que repetí:
-¡M****, la cama del 49 está ardiendo!
Y por 3 vez.
-¡M****, la cama del 49 está ardiendo!
Viendo que S y M me ignoraban volví corriendo a la habitación.
Tuve suerte de que el fuego no había cogido velocidad.
Se saldó con toda la ropa de la cama chamuscada en la basura y un quemazón en el colchón.
S***** no hizo comentario alguno y a mi nadie nunca me pregunto por el colchón quemado, total no fui yo quien le prendió fuego.
Saludos,
MacDubh

miércoles, 21 de mayo de 2008

Su pelo es rizado natural o es permanente...


Es algo que nunca entenderé. ¿Que tienen mis cuatros pelos mal peleados?
A lo largo de tantos años de profesión, son muchas las veces que han comentado cosas sobre ellos. Casi siempre mujeres, aunque algún hombre también. Pero si en algo coinciden es todas, es que siempre han dado por sentado que me rizo el pelo.
Aquí os dejo varios ejemplos:
Una tarde una señora anciana se me acerca con cara angustiada y me dice:
- ¿Le puedo hacer una pregunta indiscreta?
a lo que respondí:
-Depende de la pregunta, responderé yo.
Entonces ella más decidida y con cara de angustia me mira y suelta:
-¿Su pelo es rizado natural o es permanente? Por que si es permanente,¡ Dígame donde se lo ha hecho!
No hace mucho, otra tarde.
En una habitación se me acerca la hermana/cuñada de una paciente y me dice:
-A ver nene(si, siguen llamándome nene a mi edad) acércate y deja que te toque el pelo. Por que yo soy peluquera jubilada y quiero saber una cosa.
Le hice caso, incliné la cabeza para que llegase mejor y ésta deslizó las yemas de sus dedos, escrutadora y cuando finalmente acaba; SENTENCIA:
-¡Llevas permanente de bigudi! Y es de hace 12 días...
Joder, nada menos que 12 días.
Me sonreí y le dije:
-¡Los cojones doce días! ¡Se me rizó a los 12 años!
Y me fuí riéndome de la habitación.
Pero de las más originales fue una anciana de 85
Una tarde de verano, yo con mi melena por los hombros, llego a una habitación para atender una demanda cualquiera y al salir se me acerca una anciana y me dice:
-¡Ya se su secreto! Usted se riza el pelo y las pestañas. Mostrando una enorme sonrisa segura y convencida de su acierto.
A lo que respondí yo con otra sonrisa:
-¡Solo me pongo rulos en los pelos de los huevos! ¿Es que no puede haber tíos con mis pelos y mis pestañas?
Y salí cabreado de la habitación.
Aunque reconozco que para cuando se lo contaba a las compis, ya me descojonaba de la risa.
A día de hoy siguen diciéndome cosas de mis pelos:
-Me haría una peluca con tus rizos, que pasada de pelo.... y a todos les digo lo mismo.
-De niño era pelirrojo con el pelo como alambres, después castaño y lacio, al crecer rizado y ahora de mayor....¡ hago espacio para los cuernos!
Saludos
MacDubh

lunes, 19 de mayo de 2008

Tyson contra José (Gitano vs Payo)


A veces, urgencias es un hervidero de historias a medio contar, situaciones divertidas o tristes. Algunas se llevan con dignidad y otras simplemente se llevan de la mejor manera posible. Pero indudablemente, hay personas que por su cultura son más propensas a "destacar". Yo no soy quien para cuestionarlas,ni para decir si son mejores o peores que las mías propias. Solo voy a relatar un suceso tal y como aconteció. Sin quitar ni poner, solo relataré.
Una tarde de verano, con el servicio de urgencias rebosante de personas con diversas problemáticas. Voces, ruidos, pasos acelerados y de repente sentimos un aullido desgarrador y con un acento inconfundible perteneciente a la etnia gitana:
-¡Socorro, que mi mario se muere!
Y vimos llegar a una señora que evidentemente nos hacia señas para que la siguiéramos.
Salimos fuera y nos encontramos con que el hijo- lo supimos después- sacaba al padre del coche, así como podía. dando muestras de una serenidad y un control impropio de la situación. Por ell contrario, la madre, naturalmente nerviosa, revoloteaba a nuestro alrededor. Finalmente pudimos poner al paciente en la silla y llegamos al servicio de urgencias.
Entramos y lo colocamos en la camilla.
Pero no pudimos hacer mucho más, ya que el paciente empezó a vomitar sangre de forma masiva, no entraré en detalles como es natural.
El médico salió e informó a la esposa del suceso y vimos como ambos madre e hijo se pusieron a mostrar evidentes muestras de duelo.
Cuando lo creímos oportuno sacamos al difunto.
La esposa se abalanzó sobre la colcha que le cubría, haciendo que la sangre empapase y traspasase la misma, haciendo a su vez que se le llenase el rostro de sangre; haciéndola parecer una virgen dolorosa. Y extrañamente el hijo, estaba sereno.
Nos dirigimos al mortuorio para que los servicios de pompas pudieran realizar sus labores y a medida que íbamos llegando los roles fueron cambiando.
La esposa se fue serenando y el hijo se fue poniendo nervioso.
De repente, al entrar ya en el mortuorio, yo que iba en la parte más cercana a la familia veo como el hijo empieza a gritar:
-¿Que ahi vas a mete a mi papa? ¿Que vas a METE A MI PAPAAAAAA?
Y vi como con cara de furia cerraba el puño y lo levantaba dispuesto a pegarme.
Solo pude agacharme.
Y quien se llevo la hostia de lleno fue mi compañero que quedó tumbado de espaldas.
No hizo falta más.
Supongo que meterle la hostia a mi compi fue suficiente por que el hijo recuperó la calma.
Levanté al compi del suelo, le hice reaccionar y dejando al difunto y familia nos fuimos a urgencias.
Al día siguiente mi compi dejó el trabajo, pero no la profesión ya que ejerce en un hospital cercano.
Un día le pregunté por ese incidente y me dijo que no lo recuerda.
¿Será verdad?
Saludos
MacDubh

A Usted como a mi, cada día nos cambian de lugar...


Servicio de especialidades quirúrgicas, unas navidades cualquiera.
A veces como ya habréis visto nuestro pacientes no están precisamente centrados- no lo esta el personal imaginad ellos pobrecitos míos, ains- pero en este caso concreto, es que además teníamos como muchas veces antes y otras después a pacientes con algún tipo de problemática psiquiátrica. Por lo que pude ver, su realidad era alternativa.
Aunque ya la conocía de ingresos anteriores, no reparé en ella esa tarde hasta que la ví hablando con la puerta del cuarto de wc general, señalándola con un dedo engarfiado finalizado en una uña larga y como supe después muy afilada.
El wc, estaba situado en el pasillo. Y mi perspectiva me ofrecía a la anciana, de lado haciendo angulo de 90º con respecto a mi.
Al hablar su lengua se atrapaba o se pegaba al paladar y las palabras sonaban con un deje gangoso.
Yo seguí en mis cosas.
Estaba en la 1 habitación de la unidad. Teníamos un alta y en la cama de al lado estaba un chico de unos 18 años, rubio,ojos claros y por lo que creo recordar operado de septoplastia (tabique nasal)
Enfrente suyo en la butaca estaba su madre, una mujer de aspecto muy dulce, ya tranquila de tener a su vástago finalmente en cama. Y yo que soy un guason, comenté en voz alta en dirección a ellos:
-Afuera en el pasillo hay una mujer que le habla a la puerta del wc. ¡Pero que fea es!Imagínate si viniera aquí y me metiera en la cama contigo.
-Si se mete en la cama, responde el, le meto una hostia que vuela fuera; respondió malhumorado.
-Tranquilo hijo que estoy yo, no dejaría que se metiera dentro, respondió la madre.
Yo no se, si es que me oyó la paciente.
Cuando levanté la vista estaba entrando en la habitación. Llevaba su camisón azul marino, sus pantuflas a juego, el pelo despeinado y su arrastrar cansino.
Pasó delante de mi , delante de la madre y dando la vuelta a la cama, se metió dentro con el muchacho.
No se por que no reaccioné, ni yo, ni la madre. Supongo que nos pareció irreal.
Ella se acomodó, bien tapadita.
-¡Sácala de aqui por favor! susurró el muchacho medio aterrado,desde el borde de la cama opuesto.
Me acerqué a ella y le dije:
-Anda F******** vámonos de aquí. Intentando sacarla de la cama.
Ella cabreada decía que esa era su cama y que no se iba, aferrándose a las sábanas.
Asi que yo, más contundente intenté sacarla quitándole las mismas a lo que ella respondió arañándome el cuello con las 5 uñas. Me dejó unos surcos que abarcaban desde el centro del pecho y en diagonal ascendente hasta debajo de la oreja.
Fui al control de enfermería y pedí ayuda a mi compañero P**** y este, consiguió con una frase lo que yo no había conseguido con la fuerza. Le dijo:
-Vamos F********, ¿Te apetece bailar?
Y aceptando ella, se la llevó dando vueltas.
Si es que a veces, más vale maña que fuerza... o quizás paso de baile.
Saludos,
MacDubh

domingo, 18 de mayo de 2008

¿Donde es el paro?


A veces, por suerte solo a veces. Vemos una situación determinada y nuestros mecanismos profesionales, nuestros recursos, nuestras vivencias; nos hacen ver situaciones que no son tales. Situaciones que de haber reflexionado unos segundos, seguramente habrían tenido un desenlace diferente. Y es pues de uno de estos "errores" de lo que me valdré para contar la siguiente historia.
Unidad de Especialidades Quirúrgicas, una tarde de primavera.
Del equipo de dos enfermeras y dos auxiliares de turno solo estamos, mi compi y yo. Estábamos teniendo un turno tranquilo, bastante anodino.
Cuando de repente oigo que mi compi grita:
-¡PARO!¡PARO!¡PARO!
-Yo salté de la butaca en la que estaba sentado leyendo mi libro y me dirijo hacia ella corriendo.
Y solo pregunté:
-¿Donde?
Ella muy alterada, señala la habitación frente al control de enfermería. Veo que coge firmemente el carro de paros y yo, pregunto:
-¿Qué llevo yo?
-La tabla de madera.
Todo esto duró apenas un minuto, había que correr.(entonces di por supuesto que el paciente estaba en cama. Ya que si esta desmayado en el suelo, el mismo suelo ofrece la superficie dura sobre la cual, realizar la reanimación cardiopulmonar o RCP)
Llegamos y mientras ella empieza a revisar el carro y a gritarme:
-¡Corre túmbalo en el suelo! lo cual, decía mucho sobre que las "cosas no encajaban" algo fallaba y hacia innecesario el uso de la tabla.
Observo que el paciente nos miraba cómodamente desde la butaca.
Su aspecto era normal, no presentaba signos de lividez(palidez), ni desmayo, ni cualesquiera síntomas asociados a un paro cardiaco. Estaba tranquilo y relajado. Este examen duró segundos.
Me giro hacia mi compi y le digo:
-¿Donde es el paro?
-¡Túmbalo en el suelo! y ella sin mirarme a mi o al paciente.
Repetí mi pregunta con igual resultado. Así que ya más cabreado le digo:
-¿DONDE COÑO ES EL PARO?
Entonces reaccionó ella y se queda mirando1 a mi, 2 al paciente y como es natural vio lo mismo que yo.
-¡Te juro que ese paciente estaba negro hace un momento!
Yo, que ya soy zorro viejo. Me giré hacia el y le pregunto:
-¿Abuelo, se encuentra bien?
-¡Si claro!
Eran sus primeras palabras después de nuestra actuación en plan "Hombres de Harrelson"
Fallo nuestro no preguntarle pero había que correr, se suponía que era un paro, jejeje.
Y mi siguiente pregunta:
-¿Tiene dolor?¿Se encuentra bien?
-¡Uy si! Tenia un pedo atravesado y estaba haciendo fuerza y creo que me he cagado encima. ¿Que me podrán cambiar el paquete?(literalmente del paciente)
Ahí teníamos el porque, se había puesto morado.
Pero mi compi terca como ella sola, no quiso dar su brazo a torcer y exigió dejar el carro de paros delante de la cama del paciente el resto de la tarde, por si acaso.
¡Si malo es equivocarse, mucho peor es no saber reconocerlo! pero buen, de eso ¿quien no ha pecado alguna vez?
Saludos
MacDubh

sábado, 17 de mayo de 2008

¿Que hará R**** tirado en el suelo.....?


Si yo se que la vida es injusta. Pero es que me pasa de todo...
Será que soy demasiado torpe o un imán para las gafadas.
¿Seré quizás una versión humana de la Ley de Murphy?
Y si a eso, le sumas unas lentillas sucias o inexistentes, ocurre lo siguiente:
Una tarde de verano, de hará la menos 8 años. Con una calor asfixiante y sin aire acondicionado. Pacientes sofocados, nerviosos, timbres continuos, demandas correctas, demandas inocuas, demandas exageradas y ruidos extraños...
Si, era de esos turnos de trabajo en los que no paras, en los que no puedes beberte un vaso de agua tranquilo; aunque también son, los más gratificantes. Al acabar, sientes que has dado el 100% y te gusta.
Con todo, a media tarde sentíamos desde el control de enfermería unos golpes continuos, rítmicos, pero desconocíamos la procedencia. Así que me fui a investigar.
Fui de habitación en habitación intentando localizar el foco de aquellos ruidos, pero sin éxito. Y a dia de hoy sigo sin saber que fue.
Finalmente llego a la última habitación. Allí se encontraba R**** ingresado, un paciente encamado, tetrapléjico (parálisis de las cuatro extremidades), un hombre de unos 50 años, muy agradable. Y le repito la misma pregunta, por enésima vez.
-¿R**** has escuchado unos golpes muy fuertes?
-Si, es detrás de esta pared, me responde el y con los ojos señala la pared de su lado, la cual por el otro lado era una terraza; que por normas del hospital solo era accesible al personal.
Quise mirar a ver si desde la ventana de la habitación veía a alguien, para decirle en todo caso que tuviera en cuenta, que tanto golpe estaba molestando a los enfermos. Me asomé a la ventana pero ahí no había nadie.
De repente escuché el sonido de un timbre y me giré a tal velocidad y sin pensar, que me di en la frente con el televisor de la habitación. Un robusto Philips de 20", que yacía tranquilo en su soporte de pared. Del impacto, perdí el equilibrio y caí de espaldas, dándome en la nuca con el alfeizar de la ventana, para luego rebotar y caer de cara al suelo.
Todo en segundos.
No se cuanto tarde en levantarme, lo que si sabía era que solo no iba a poder incorporarme.
Así que me senté en el suelo y con las manos tapándome la cara, totalmente mareado.
Sin abrir los ojos, escuché la voz de M******** mi compañera,DUE, excelente profesional, pero más ciega que un gato de escayola con los ojos pintados. (discúlpame la licencia literaria, pero sabes bien que es así).
-¿Qué hará R**** tirado en el suelo?
Y yo, pensaba, Aunque sea R****, ¡levantadme del suelo!
Para que veáis, se pensaba que yo era el paciente, el cual, pobrecito ni podía llamar al timbre para pedir auxilio.
Yo seguía con el rostro entre mis manos, cuando de repente noté que unas manos me cogían por las axilas y me incorporaban. Era el de seguridad que pasaba por ahí, con la ronda de turno y M******** que finalmente, se acercó lo suficiente para distinguir quien era yo en realidad.
La historia acabó negándome a ir a urgencias y durmiendo aquella noche 17 horas.
Ya sabéis... "en casa del herrero cuchara de palo"
Saludos,
MacDubh

viernes, 16 de mayo de 2008

Marroquí vs Guardia Civil


Urgencias como es natural es una fuente inagotable de anécdotas, ya que el 90% de los ingresos vienen dados por ese servicio.
Pero además recibe todo tipo de visitas, por diversos motivos. Consultas genéricas, traumatismos y por que hay quien se aburre y decide que la tarde es más entretenida si la pasas en un banco de urgencias.
Es verdad, que hay quien viene solamente por que su medico favorito pasa visita y quiere verle(gracias a dios es algo bastante excepcional). Pero suele ser en el turno de noche, cuando se dan las situaciones más variopintas.
Una noche de verano, hacia las dos , vemos aparecer por la puerta a 5 guardias civiles y a un marroquí delgadito, de unos 30 años.La verdad es que encontré desmesurada la proporción, pero quien soy yo para cuestionar a las fuerzas del orden...jejeje.
El marroquí venía esposado. Y en este caso aunque no se cual fue el motivo, debíamos atender al guardia civil, que venía con el dedo gordo de la mano derecha luxado
(Una luxación es la separación permanente de las dos partes de una articulación) y el marroquí, lo único que venia era para valorar posibles lesiones.
Supongo que el GC iba a presentar denuncia contra el y por eso, lo traian a urgencias. Honestamente no se el motivo solo especulo.
Pero si recuerdo el diálogo que mantuvimos mientras realizábamos las curas al GC.
-¡Españolos hijos de puta!
y mirándome a mi, me dice:
-¿Tu españolo?
-Si, respondí.
-Tu no hijo de puta. Y se sonrie.
-¡Maiorquinos, hijos de puta! Ya a gritos.
-¿Tu maiorquino? de nuevo hacia mi.
-Si, claro.
-Tu no hijo de puta, corroborándolo con una negación de la cabeza.
En esto, me pidió un poco de agua y claro está, me dirigía a la nevera para darle un vaso de agua fresca. Pero el médico que había oído tantos insultos me mira y me dice:
-¡Ni se te ocurra! Ya beberá en el calabozo.
Volví al lado del marroquí y le dije que no podía darle agua y el, mirándome con odio me dice:
¡HIJODEPUTAAAAAAAAAAAAA!
Y yo pensé..... claro, ¡solo faltaba yo!
Saludos
Macdubh

jueves, 15 de mayo de 2008

Dos auxiliares y una monja en el armario


No todas mis anécdotas son hilarantes, algunas son tiernas aunque en primera instancia no lo parezcan. Si además le sumas que yo en aquel entonces con mis 17 años, era lo más tonto del mundo, dan como resultado lo siguiente:
Año de nuestro señor de 1987, una tarde cualquiera y yo en el sofocante calor de la tarde veraniega me dispongo entregar la última bandeja de la cena.
De regreso ya al control de enfermería, paso por delante de un armario empotrado, que se usaba por lo general para guardar los pies de gotero (de donde se cuelgan los sueros), cuando veo a dos compañeras auxiliares que llevando sendas bandejas de la cena, abren la puerta y se meten dentro del armario.
Yo, me quedé extrañado. Era un armario, ¿que coño hacían ahí dentro?
Pero bueno, me dije yo pensando, no es asunto mio, seguro que irán a cenar y no quieren ser molestadas.
Así que yo, ya más tranquilo con mi razonamiento. Me disponía a regresar al control, cuando de repente, veo aparecer a la Madre Superiora con una bandeja de la cena y veo, como al igual que las auxiliares se dispone a cruzar el umbral del armario, entra y cierra la puerta.
Ahí ya, mi curiosidad adolescente y mis razonamientos "pseudocientíficos" ,me pudieron.
¿Como coño iban a cenar 3 personas en ese espacio tan reducido, cuando ademas estaba atestado de palos de suero?
Espere unos minutos y volví tras mis pasos. Abro la puerta del armario, el cual estaba totalmente a oscuras y para colmo, no solo no había voces, si no que además no había nadie.
¿Donde estaban las 3?
Tanteando con las manos y apartando algún que otro palo que se me cruzó por culpa de enredarme en sus patas, me dirigía hacia la pared posterior. Y en la oscuridad, creí ver una zona aun más oscura.
Al apoyar las manos en esa"oscuridad", me di cuenta de que era en realidad un agujero en la pared. Del tamaño de una puerta, y al atravesarlo accedí a un rellano de unos 3m x 2m de ancho y a unas escaleras de suelo de terrazo, que descendían.
Eso lo pude ver después de tropezar accidentalmente con el interruptor, que encendía una triste bombilla de color cremoso, que apenas alumbraba. El pasamanos era viejo y oxidado y descendía solamente.
Mi curiosidad me pudo, así que bajé. Ya un piso más abajo ni siquiera llegaba la luz de la bombilla. Bajé un piso más y me topé con una puerta de madera. La abrí y el sonido que hizo me recordó a aquellas películas de terror en blanco y negro, con aquel chirrido típico que avisaba que estabas entrando en la morada del vampiro o en el castillo de frankestein.
Accedías al exterior del hospital a un patio interno y a mano derecha oí voces. Me giré y allí estaban las tres, con las bandejas. Habían bajado los restos de las cenas para dar de comer a unos gatos callejeros.
Las saludé y después de una corta conversación banal regresé por donde había venido, tanteando paredes al principio y ya más seguro al final. Atravesé el armario y volvía sumergirme en el ruido habitual y en la rutina hospitalaria.
Actualmente esas escaleras están conectadas al hospital por puerta contraincendios y están perfectamente habilitadas.
Saludos
Macdubh

miércoles, 14 de mayo de 2008

El Amor no tiene edad, pero a veces...


Como reza el título, aquí os cuento dos anécdotas de muchas en las que he recibido "demandas extraordinarias "en mi entorno laboral.
¡Si es que no se puede ser majo!
La primera vez tenía yo 19 años y ella rondaría unos 60, la estaba sentando en la butaca y cuando me disponía a ponerle las zapatillas, la anciana me comenta entre dientes:
-Si tuviera 20 años menos que polvo que te iba a echar.
La hija que estaba de pie al lado, al escuchó escandalizada y mientras yo, rojo violeta, la miraba con los ojos muy abiertos, contesta:
-¡Mamá, vaya cosa le dices al muchacho!
Y ésta con aire afectado, se gira hacia su hija y le replica:
-¡Calla so antigua!
Yo salí de la habitación sin haber soltado palabra.
Muchisimos años después, en una habitación de dos enfermos con ambas pacientes encamadas y sus consecuentes familiares pululando por un espacio tan reducido. Otra paciente, grande, obesa me mira con aire especulativo, se sonríe y dice en voz alta:
-¡Me gustas!¡Quiero follarte!¿Cuanto?
En esos momentos se hizo el silencio en la habitación y quiso además que estuviera conmigo una compañera, que la mira atónita y le dice:
-El tiene su mujer. ¿cómo puedes decirle eso?
Yo ya reaccionando le contesto:
-¡No hay dinero en el mundo para que me acueste contigo!
Y ella con una sonrisa evidentemente complacida contesta:
-¡Eso es que no has visto mi cuenta corriente!
Saludos,
MacDubh

martes, 13 de mayo de 2008

...nunca te pregunto, pero ¿qué cojones has hecho?


Lo prometido es deuda, así que os cuento básicamente lo que le pasó a la condenada muela.
Antes que nada, en defensa de mi dentista diré que hizo un excelente trabajo del que no tengo queja.
De otras actuaciones si, que es verdad que una vez de tanta anestesia que me puso, fui con la lengua colgando literalmente desde la consulta hasta el trabajo. Ya que si intentaba levantar el rostro, la lengua se me iba hacia atrás y me ahogaba. ¡Y no es broma!
Si es que en mi vida, lo de segundas partes nunca fueron buenas no se si se cumple, eso si,siempre me pasa algo más, jamás tengo resoluciones sencillas como el resto del mundo.
¡Siempre hay otra vuelta de tuerca!
Mi muela como ya os conté, estaba empastada. Durante aproximadamente un mes y simplemente hablando, sufría nuevas descargas, eso si mas suaves. Pero lo suficientes como para marearme.
Pasó el mes y me hizo callo y así el nervio quedó protegido.
Volvió la rutina, la vida normal- o eso que digo que es mi vida, no se si normal o no-
Pasaron dos años....
Y para quienes no lo sepan, vivo en una casa en el campo, con huertecito y jardines, un par de gatas locas, varias gallinas aun más locas, 3 ocas y 1 ganso cabrón, varios conejos de ellos 2 andan pastando y un sapo gilipollas que en lugar de estar en su estanque con las carpas, ha aprovechado las tormentas de esta semana para mudarse a la espaciosa piscina en la que mi cariñosa madre soltó hace varios meses unas carpas puesto que yo, no cloro el agua. Así que vivo en una especie de arca de Noé.
Algún día os contare historias de animales que me han dejado huella. Pero hoy sigo con mi muela. Perdón por dejarme llevar.
Un día tenía que arrancar una Malvarosa (Althaea rosea.) que crecía en un lugar inadecuado. Digo esto por que en mi casa, se han selvatizado y crecen por donde les da la gana,aunque tengo que reconocer que es una flor que me gusta. Aparte de ello además suelen desarrollar troncos bastante gruesos y raíces aun mas grandes.
Me dediqué a ello ahondando en el suelo por que quería arrancar hasta la raiz para evitar un posible rebrote.
Una vez que el agujero era muy grande, intenté tirar de ella pero ni aun así lo conseguí.
Así que yo, todo chulo, clave el pico en el tronco, confiando en que así saldría.
¡Los cojones iba a salir!
Hice tanta palanca, que el mango del pico se partió; impactando directamente en mi mandíbula y haciendo que se partiera mi muela a lo largo. Si mordiendo me dolió, imaginad que me pasó.
Caí de espaldas y ya no recuerdo si el dolor me desmayó o fue la ostia de espaldas al caer.
Quedé inconsciente.
No se cuanto estuve así.
Ya en la consulta, y al verme con la cara hinchada del golpe y mi precioso cardenal tintándome de morado oscuro desde la mandíbula al pómulo mi dentista me suelta:
-Dios nunca te pregunto, pero ¿qué cojones ha pasado?
La respuesta ya la sabéis, y el final fue, que ya no tengo esa muela; tal y como le pedí en su momento. Aunque fuese dos años después.
saludos,
MacDubh

lunes, 12 de mayo de 2008

Síndrome del Enchufado


Como comprenderéis, a veces, el exceso de celo profesional puede llevarte a situaciones en las que aunque te desenvuelves con total correción y sigues el mejor de los protocolos. Siempre acaba ocurriendo algo, y ese algo me pasó a mi.
Se le conoce como "Síndrome del enchufado" y básicamente aunque se aplica a personas o familiares de alguno de los profesionales, esta vez lo aplico aquí por que mis compis son como mi otra familia.
Y aunque mi vida no corria peligro alguno, ejem... ya veréis.
11,30 am: Llego al dentista.
Poco después me visitan, tengo una caries en la muela del juicio y su consejo, empastarla. Le comento que por que no arrancarla. Me dice que mejor conservar la pieza.
0,45 pm: Salgo con la lengua colgando de tanta anestesia pero contento por que ya tengo mis dientes arreglados.
15,00pm: Voy a trabajar y me asignan quirófanos por que no hay personal suficiente y como favor a la casa... y yo grrr..... pero bajo la cocorota y me voy al primer piso.
Hacia las 21, me voy al vestuario. Tenemos cena de empresa de navidad y la empresa hoy nos deja salir antes.
21,30 llego al restaurante.
Llevo puesto traje gris marengo, camisa azul oscuro, corbata con un estampado discreto, mi melena suelta por los hombros. En fin, me he gastado la paga de navidad para ir guapo. Total si uno no tiene arreglo...
Nos sentamos a la mesa después de la copa de cava de la recepción y nos disponemos a charlar hasta que llegan los aperitivos.
Yo tonto de mi, decido coger un trozo de pan y lo unto de mantequilla; lo muerdo y noto una descarga en la mandíbula. Si, en la zona del empaste. Un dolor agudo e intenso que se desplaza rápidamente por la mejilla hacia la nuca. De la impresión me quedo callado. Confío en que se me pasará.
Pero me equivoco. Va cogiendo intensidad y se extiende hacia la espalda.
A estas alturas empiezo a notar que un sudor frio me embarga y me estoy mareando. A mi lado, alguien dice, creo que ***** se está mareando y lo que atiné a oir fue:
-¡Que ponga la cabeza entre las piernas!
-¡Si pero entre la suyas eh.. ! (risa general femenina)
Una compi con tan buena intención como despiste, mojo una servilleta e intentó ponérmela en la nuca, sin acordarse de deshacer el nudo de la corbata;y abrirme algún botón de la camisa.
CON LO CUAL, ME ESTRANGULABA....
Y me desmayé. No se cuanto estuve así.
Abro los ojos y me encuentro a dos compañeros a los que yo veía altísimos (uno si, mide 1,90 pero el otro esta sobre el 1,65) pero yo los veia enormes desde la perspectiva de encontrarme medio tirado de espaldas en el respaldo de la silla, y uno de ellos me decía:
-Anda, levanta que te llevamos al wc que has bebido mucho. Te echaremos algo de agua en la cara. Y me cogen de los brazos para incorporarme.
-Pero si soy abstemio, respondí yo mareado y con la cabeza dando bandazos.
De fondo se oian las risas de mis compis y alguien (*****, que me acuerdo de quien es gr....)
-¿Que dices? ¡ Si te bebiste todo el vino de la mesa! jajajaja.
Después ellos preguntan algo y supongo que les dijeron que era un desmayo pero no por alcohol.
Finalmente deciden sacarme afuera del restaurante y otra buena compi pide que me traigan un café cargado. Y me lo metieron en la boca. El café hervía y me escaldaron hasta el paladar.
Medio repuesto regresé a la mesa,con la boca achicharrada, con la camisa colgando, la corbata torcida, mareado, las piernas no me aguantaban y lo que es peor, si hablaba volvía a sentir aquel dolor tan espantoso.Ahora si parecía borracho. Y hasta el presidente del gobierno balear me miró como si contemplase a un borracho.... y supongo que toda la directiva del hospital también. Sinceramente me dio igual.
Al sentarme e intentar hablar me daba pequeñas descargas.
Así que me arregle lo mejor que pude la ropa y me volví a casa.
Al llegar me encontré dos ocupas en mi cama, viendo una peli en mi televisor. En fin, me había gastado un dineral en ropa para ir chulo y destacar por mi elegancia y al final destaque si. De cara a todo el mundo que no supo que pasó, acabé como un borracho o como un drogado, yo que se.
El martes fui al dentista, me hizo radiografía y vio que tenía el empaste a 1 mm del nervio trigémino, y eso me había producido la neuralgia.
Al morder, el empaste se desplazó y activó el mayor y peor dolor de muelas de mi vida. Me recomendó que esperase un mes y si hacia callo, la muela se quedaría, si no, la extirparía.
La historia de esa muela acaba dos años después, pero yo os la cuento mañana.
Postdata:
Gracias a ***** por ir a buscar a mis compis sanitarios que me llevaron afuera, lamento el hostión cuando tropezaste y aterrizaste de lleno en su mesa. ¡Espero que no te doliera!

domingo, 11 de mayo de 2008

Celos obsesivamente patológicos


Si, ya se que todos los tipos de celos son patológicos.
Pero os diré que no solo por haberlos sufrido -como sujeto celado, aunque quien me viera no lo entendería ya que soy poquita cosa- si no , por haberlos "disfrutado" en los demás y como en este caso, por lo absurdos como ahora entenderéis.
Me reafirmo en lo dicho.
Los celos son a mi entender "una deformación de la realidad" y por lo que se, las/los que suelen ser celosos, son los que menos deben temer y quienes más confían en sus parejas, son los que quizás deberían preguntarse ¿donde estará? o quizás no, no se...
Hace varios años, como 7, estando trabajando en urología conocí a un matrimonio de lo más dispar. Eran físicamente opuestos pero felizmente casados -ya se que no es incompatible, pero solo apunto el dato-, ella de hecho se había hecho una liposucción ya que me enseñó hasta su "ombligo nuevo"
Aquí veis el dato de que la doble moral funciona siempre en los celosos, puesto que ella me mostraba el cuerpo con total tranquilidad mientras celaba a su marido, y estaba pendiente de cualquiera de las enfermeras por si lo miraban.
Solo dejaba que yo le atendiera, supongo que por ser hombre.
Pero es que además os falta un dato, por si no habéis caído, estamos hablando de urología y de que el, era el paciente.
Os falta el diagnóstico:
Orquitis: Inflamación del testículo. No voy a entrar en causas ni a profundizar lo que si os diré es que es muy dolorosa y el tratamiento siempre es REPOSO y ANALGÉSICOS para el dolor.
Y ahora la anécdota en si:
Una noche hacia las 3 de la madrugada, sentimos desde el control de enfermería unos gritos desgarradores y salimos corriendo.
Y veo salir a la esposa del paciente hecha una furia de su habitación, gritando a pleno pulmón:
-¿Donde estas cabrón? ¿ya te la estas follando?
Y frases similares todas ellas muy exóticas.
Nosotros desde la puerta del control asistíamos estupefactos.
Aun no entiendo por que no nos movimos, mientras ella gritaba loca buscando a su esposo... ahora se por que... lo que yo viví como algo lento, duró apenas 1 minuto.
De repente sale el marido de otra habitación, adormilado y ella eufórica se acerca y dice:
-¿la tienes ahí verdad? ¡Le arrancaré todos los pelos del coño!
Y se metió dentro de la habitación.
Oímos ruidos de puertas, muebles movidos y finalmente la vemos salir con una sonrisa dulce y enamorada y le dice:
-¿Amor, que hacías ahí?
y el con cara de resignación contesta:
- Fui a buscar agua fresca a la fuente y debí despistarme. Me equivoqué de cama.
Y ambos volvieron a su habitación, mientras todo el mundo mirábamos desde nuestras puertas...
Por si estáis pensando mal, no había pacientes en la habitación en la que entró, ni femeninos, ni masculinos,jejeje
Una semana después, se fueron de alta. Con el tiempo los volví a ver de pasada, me crucé con ellos en las consultas precisamente de urología y supe que ya estaba totalmente curado.
Espero que sigan bien, desde aquí les envío un abrazo.

Saludos
MacDubh





sábado, 10 de mayo de 2008

Mano Curativa


A veces, mis historias no son jocosas, hilarantes, son solo historias...
He vivido situaciones muy diversas, y esta la menciono aquí por "exótica", jamás se volvió a repetir, o al menos, aun no se ha repetido.
Hace poco, he vuelto a saber de esta mujer, casualidades de la vida. Sigue viva y me gusta pensar que en parte fue gracias a mi.Han pasado 15 años de esta historia.
Yo entonces, trabajaba en la unidad de oncología de mi hospital, lo cual no quiere decir que no tuviéramos pacientes conocidos como ectópicos (pacientes de otras especialidades ubicados en unidades distintas a la que les es propia por su patología) y en este caso, tenía a una mujer de aproximadamente 50 años, de nombre C. que presentaba un ACV, siglas que significan Accidente Cerebro Vascular (1)
Pues bien, esta mujer desde el día en que ingresó, presentaba dificultad al hablar y el lado derecho paralizado. Su actitud ante la enfermedad era el de una negación y una depresión. Y yo, cada vez que iba a verla, trataba de animarla, hacerla reir, pero ella siempre me decía lo mismo:
-¡Por favor dejame morir!
y yo siempre le contestaba que tuviera ánimo... pero esto estuvo repitiéndose durante 8 días. Días en los que apenas bebía y no comía.
Hasta que me harté.
Le llevé su comida y le dije:
-¡A comer C.! Yo bien decidido.
y ella:
-No voy a comer, ya lo sabes, me quiero morir.
Y literalmente me sentí hervir, me rebelé al ver esa desidia ;sobretodo teniendo en cuenta que no tenía por que morir, ya que si no le había matado la enfermedad, ¿por que tenía que morirse de hambre?
Así que la miré cabreado y le dije:
- Se acabó, ¡esto de que no comas se terminó!¡El que te quieras morir se acabó! Y eso de que no andas, se acabó y tocándole la pierna paralizada le dije:
-¡Ahora mismo te levantas y mañana te quiero andando!
Al día siguiente C; estaba levantada y caminaba. Volvía a comer y lo que es mejor, tenía ganas de vivir nuevamente.Sonreía feliz y os aseguro que esa sonrisa, no tenía precio. No me acerqué por que pos circunstancias ese día no la tenía asignada de paciente.
Los días fueron pasando y ella fue mejorando a gran velocidad.
Cuando se fué de alta, dió las gracias a todo el mundo y aunque yo no estaba si supe lo que dijo de mi:
- A mi no me curaron las pastillas, ni los médicos, a mi me curo ****** cuando me toco la pierna con esa mano...
A veces, la mente humana obra milagros con uno mismo, en este caso su fe en mi obró el prodigio. Supongo que ya estaba curándose y simplemente necesitaba creer en si misma y en sus posibilidades. Me gusta pensar, que después de todo, serví para reafirmarla y la ayudé a superarse.
Allá donde estés C; un beso enorme y espero que sigas caminando.
Saludos
MacDubh

(1) ACV:Ocurre cuando un vaso sanguíneo que lleva sangre al cerebro se rompe o es taponado por un coágulo u otra partícula. Debido a esta ruptura o bloqueo, parte del cerebro no consigue el flujo de sangre que necesita.La consecuencia es que las células nerviosas del área del cerebro afectada no reciben oxígeno, por lo que no pueden funcionar y mueren transcurridos unos minutos. Y para no extenderme mucho produce entre otras cosas dificultad para el habla,parálisis de un lado del cuerpo que irá en función del lado de la lesión(inverso), entre otros.

viernes, 9 de mayo de 2008

"...está jadeando, se ve que respira mal"


A veces, solo a veces... dejo salir mi lado pícaro. Por que quieran que no, disfruto con mi trabajo. Si esto son anécdotas reales como son, ¿quien no va a querer ir a trabajar?
Pues bien, una noche de 1991, no recuerdo el mes pero imagino que era de verano. Prestando mis servicios en servicio de medicina interna como auxiliar y a la ordenes de "Sor Nati" a la cual, yo martirizaba con diversos nombres como "Sormonja" (ella siempre gentil decía Sor o Monja, pero no las dos cosas) o "Sor Natillas" por que se trataba de un ser profundamente tierno, bondadosa, generosa,trabajadora. Una persona a la que añoré durante años y a la que siempre recordaré con amor.
Pero eso no quita, que yo no pudiera ser pillo y tuve mi oportunidad aquella noche.
Llamaron al timbre y se trataba de vaciar una botella de orina.
Y para que entendáis lo sucedido os debo aclarar la distribución de la unidad:
Teníamos habitaciones individuales, habitaciones de dos pacientes y habitaciones de 3 y4 con wc compartido,al cual se accedía por una puerta lateral de la habitación; la cual, te llevaba a un distribuidor en el cual se hallaba un armario ( que jamás vi que nadie usase). Y frente a ti estaba siempre la puerta, que accedía a la habitación que compartía wc con la propia y a un lado la del propio wc.
Cuando me dirigía al wc oí, a través de la puerta de la otra habitación unos ruidos concretos... gemían,jadeaban. Me sonreí, hice mi trabajo, volvía salir por donde había entrado y regresé al control de enfermería.
Al llegar, mi supermonji estaba trabajando en lo que fuese y sin reírme le digo:
-Sorita, por que no vas al 31, que está jadeando mucho, se ve que no respira bien.
Y ella, toda dulzura, me dijo:
-Anda nene vamos por si te necesito.
Llegamos a la habitación y ella delante de mi, con su 1,45, con lo cual, yo podía ver todo sin que nada me estorbase la vista.
Abre la puerta de golpe y enciende el interruptor de la luz... y vimos lo siguiente:
En una habitación de 3 camas, teníamos a 2 EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica), personas ambas bastante mayores( abueletes) y a un gitanillo de 17 años el cual estaba siendo usado por una amazona, sin ningún tipo de pudor, en plan Toro Mecánico, toda ella desnuda. Los abuelos con los ojos como platos, pero calladetes jejeje y ellos en lo suyo.
Mi supercielo dice:
-¿Pero que hacéis? con una voz entre asustada y avergonzada.
Yo pensé: "Será que no se ve"
Y "ella" respondió:
-Calla zo puta, que lo que tu tieneh ej invidia pol que no puedeh foshaa....
Mi monjita cerró la puerta, me miró, blanca, sin color en el rostro y me dijo:
-Nunca mas te hago caso, eres un demonio. Y se marchó indignadísima.
Yo estuve riéndome un rato largo.
Por supuesto los dejamos hacer y de hecho como aquello se repetía cada noche, acabamos por claudicar y los trasladaron a una habitación individual.
Un inciso:
Sor Nati siempre decía de mi que yo era un ángel, cuando llegó el tiempo de trasladarla, a la sor que le sustituyó, Sor Conchi le dijo:
-Ten cuidado con éste, que es un demonio.
Me pregunto por que se lo diría...
Saludos,
Macdubh

jueves, 8 de mayo de 2008

"Mucho Sueño y Gran Despiste"


¿Me perdonáis que a estas horas esté medio dormido aun?
La siguiente historia ocurrió hará unos 21 años. Yo comenzaba a moverme en mi trabajo, pero aun me quedaba muchísimo por aprender. algunas veces, acerté y otras como es natural no supe o no tuve recursos suficientes.
Pero reconozco, que con este abuelo, la verdad es que las cosas nunca fueron difíciles.
Se trataba de un anciano octogenario, bajito, regordete, simpático y por lo que recuerdo tenía algún tipo de demencia que hacía que no asociara los objetos que veía o tomaba , con lo que realmente era. Por poneros un par de ejemplos, para darle las pastillas, había que decirle que eran caramelos ( lo cual, quiere decir que sabia lo que eran las medicinas y las odiaba, pero su "corteza visual, no asociaba la imagen de pastilla con aquellos objetos que a la par que insípidos, por supuesto no parecían caramelos). Otro era que no quería tomar agua, así que le decíamos que era coñac y se la bebía.
Una noche, hacia las 2 de la madrugada sentimos unos gritos lejanos:
-¡Socorro, me violan!
Nosotros no sabíamos si aquello era un suceso dentro del hospital o si ocurría fuera ya que nuestra unidad daba a una calle posterior y podía provenir de cualquier piso o mismamente de la calle...
-¡Socorro, me violan! de nuevo
Y esta vez creí que por el sonido, era dentro del mismo. Y además provenía del piso de arriba.
Subimos corriendo a la planta superior. Mientras tanto los gritos se sucedían , los cuales, nos iban guiando. LLegué hasta la habitación y me encuentro la siguiente escena:
En una habitación de dos camas, estaba mi abuelete, cómodamente metido en camisón hospitalario al lado de una abuela, que en el borde de la cama; le miraba aterrada con la ropa hasta el cuello cual dama virginal. Por el contrario mi yayete, nos lanzaba unas miradas socarronas como si realmente le hubiéramos pillado en "algo".
Levanté al abuelo de la cama y en esto llegó el personal de la unidad. Y al preguntarle que hacía ahí respondió:
-Sabes que pasa, que salí a pasear y me despisté. Quise volver y no me acordaba así que me metí aquí y como tenía tanto sueño, me metí en la cama.
-¿Pero Usted no se dio cuenta de que un hombre se metía en la cama? pregunté mirando a la anciana.
-Yo sentí golpecitos en la cama y pensé que era un familiar (cosa que como pude ver, allí no había ninguno) y me aparté para que se metiera en la cama. Pero al darme la vuelta estaba este sinvergüenza, seguro que quería hacerme el amor. Señalándole con un dedo largo, terminado en una uña también larguísima.
Finalmente pudimos aclarar el asunto y ambos ancianos acabaron la noche en sus respectivas camas.
Días después:
De camino a mi unidad, observo a dos ancianos en camison, sentados en un banco de la terraza. Abrazados, estaban de espaldas a mi con lo cual no podía ver sus rostros. Pero conforme llegué al control de enfermería y debido al anngulo que ofrecían los ventanales desde allí, pude ver que se trataba de "nuestros ancianos". Nunca supe si aquello termino en boda, pero habría sido bonito ¿no?

miércoles, 7 de mayo de 2008

"Señor soy de ahi arriba y es que me he suicidado..."


A veces, quiero pensar que no somos realmente conscientes de las dimensiones de los problemas de nuestros pacientes.
Bien, por que nuestra formación no abarca la materia en cuestión o simplemente por que no tenemos la empatía suficiente para ponernos en ese "otro lugar", con lo cual, no das suficiente de ti como profesional.
Gracias a Dios, contamos con excelentes profesionales en los hospitales, de muy diversa índole y que abarcan desde materias sociales a psicología, pasando por las propias de el personal hospitalario.
Desde aquí, un saludo que va desde el personal de limpieza, pasando por el personal de cocinas, oficinas, que aunque no suelen ser foco de mi atención; están ahí.
Y con su labor, posibilitan y vehiculizan en gran medida la mia y la del resto de mis compañeros/as propia.
Toda esta introduccion viene dada por que justamente, no supimos valorar correctamente un caso, con final feliz por cierto; ya que entonces no contábamos ni con un/a psicólogo/a, ni con un/a psiquiatra.
Una noche, fui a pedir cierto medicamento a otra unidad, lo cual, es una práctica muy habitual cuando precisas de algún fármaco y no dispones de el. También te sirve de excusa para ver a compañeros con los que hace tiempo que no coincides.
Voy a la unidad en cuestión y después de habérmelo suministrado, me comentan un chismorreo.
-¿Sabes que en la 1ª un paciente se ha tirado por la ventana?
-¡Ostia! ¿Como esta?
-Lo tienen en urgencias, pero solo se ha hecho un chichón en la frente.
- ¡No jodas! ¿Solo un chichón?
-Si no lo vas a creer, se tiró y con la cabeza rompió una maceta y solo se ha hecho eso.
Así que bajé a urgencias a verlo.
Y me comentan los celadores:
- Si tio, ¿Sabes que ha hecho? Ha cortado el dobladillo de la sábana, se lo ha atado al cuello y lo ha atado a la ventana para ahorcarse y se ha tirado. Y claro la sábana se rompió y cayó a la planta baja, dándose en la cabeza con un macetero. Si de esos grandes y lo ha roto.
Yo sabía que maceteros había ahí y os juro, que si yo me doy por accidente con uno, el que se abre la cabeza soy yo, tienen dos dedos de grosor. Y si a eso le sumas la inercia de la caída, no entiendo como aun tenía la cabeza entera... debía de tener el cráneo hecho de hormigón.
Continua contándome el celador:
-Nos hemos dado cuenta por que hemos ido a ingresar un paciente y hemos oído a alguien en el patio aporreando la puerta. Hemos salido y al vernos nos ha dicho... "Ah, hola señor, soy de ahí arriba y es que me suicidado"
Lo habían llevado a urgencias, le hicieron todo tipo de pruebas, Rx, TAC y no había lesiones internas.
Al final, únicamente tenía un golpe en la frente y un pequeño corte alrededor del cuello hecho con el dobladillo.
Como amenazó con suicidarse de nuevo, la solución médica fue trasladarlo de planta.... un piso más arriba. Decisión cabal y acertada....claro.
Una semana después, cierta enfermera le vio subido a una silla y con la ventana abierta; llego justo a tiempo de cogerle por los pies y evitar que cayera al vacío; eso si, aun a riesgo de llevársela con el. Ya que ella, menudita como es, no hacía contrapeso suficiente. Pero hubo suerte y pudieron evitarlo.
La solución definitiva fue, trasladarlo a la unidad de pediatría, ya que era la única que contaba con ventanas de seguridad... Lo triste, es que este paciente había ingresado por intento de suicidio, y solo después de todo esto, decidieron ponerlo a buen recaudo...
Aunque sinceramente, yo no soy psiquiatra o psicólogo y creo que yo, me habría dado cuenta antes, jejeje.
Saludos
MacDubh

martes, 6 de mayo de 2008

Quien mal entiende...2ª parte


A veces, no se trata de que mal interpretes la demanda.
A veces lo que ocurre, es que la demanda está mal elaborada o simplemente, te induce un camino concreto.
Justo al día siguiente de la anécdota anterior, ocurrió esto:
Estábamos en el turno de tarde, con todo urgencias atestado de personas que esperaban con más o menos tranquilidad a que les tocase su turno y así paliar en la medida de lo posible sus dolencias o al menos, sentirse atendidos y digo esto, por que a lo largo de los años he visto que; a veces, solo con sentirse escuchados muchas de las demandas de urgencias remitían.
No digo, que no sean demandas reales, si no, que solo el hecho de "escuchar" hace que la ansiedad desaparezca en pacientes y familia. Otras por el contrario, por mucho que lo intentes, no consigues calmar a nadie y tu acabas de los nervios.
Huy, que me pongo a filosofar y tengo un peligro...
A media tarde aparece una señora rubia con una manta en brazos y gritando como una loca a pleno pulmón:
-¡Mi hijo se ha envenenado!
Yo, me acerqué rápido.
-¿Señora que ha pasado? Y hago ademán de ogerle el niño para entrarlo a urgencias ante el evidente riesgo. Pero al intentar cogerlo, ella a la defensiva, estrechó a su hijo contra el pecho y negando con la cabeza me dice que no y vuelve a gritar más fuerte:
- ¡MI hijo está envenenado!
Y viendo que no me dejaba cogerlo, decidí entrar y demandar auxilio a las compañeras.
Ya dentro:
-Eh, afuera hay una señora que trae un niño en brazos y grita que se ha envenenado y no me deja cogérselo. Vamos, ¡Corred!
A lo que la auxiliar de urgencias, una genial profesional y madre a la que desde aquí saludo ( si, tú murciana, que eres un sol y siempre te veo tan guapota. Besos E.), me dice:
- A ver, que te conozco y con el susto de ayer ya tuvimos bastante.
Y salimos los dos a ver si realmente la demanda era tal o si era otra de mis exageraciones, y visto el éxito del día anterior me tuve que callar.
Ya afuera, la madre continuaba enarbolando aquel bulto de manta con pies. Nos acercamos y mi compañera le dice:
-Señora ¿Qué le pasa a su hijo?
- ¡Mi hijo se ha envenenado!
Y mi compi con su infinita paciencia se acerca y le destapa la cara al niño que tendría unos 3 años y ve como el niño tiene una masa color crema sobre los labios y le pregunta a la madre:
-¿Qué es esto?
A lo cual responde:
-Estaba empapelando las paredes y mi hijo ha metido la mano en la cola de empapelar y se la ha pasado por la boca.
-¿Pero se lo ha tragado? preguntó.
-No, que yo sepa pero ¿Y si ha tragado un poquitín?
-Mire señora, respondió ella categórica; nadie se muere por un poco de cola en los morros.
A lo que la madre con evidentes muestras de enfado respondió:
-¡Váyase usted a la mierda! Como se nota que no es hijo suyo...
Y se largó, dejándonos a los dos en la puerta de urgencias. Y mi compi girándose hacia mi me dice:
-¡Menos mal que no me fié de ti!
Y yo pensando: "Menos mal, que no me dejo por mentiroso la señora uff"
Para que veáis, esta vez no me equivoqué y aun así, también metí la pata por lo visto.
Saludos
MacDubh

lunes, 5 de mayo de 2008

Quien mal entiende mal actua (aunque sea sin mala voluntad)


A veces, nos dejamos llevar por el automatismo irreflexivo y cometes errores garrafales.
Otras veces, simplemente se trata de que no analizas a tiempo la situación, no la ponderas.
Y este es el caso, por que aunque resultó que no fue nada importante, podría haberlo sido.
Y el hecho de que sea hilarante no me exime de mi error. Desde aquí pido disculpas a mis compis de urgencias por sufrirme tantos años, en silencio o no.
Gracias
Una tarde normal en el servicio de urgencias y yo desempeñando funciones de celador/auxiliar sanitario. Nosotros teníamos un mostrador desde el cual gestionábamos las entradas a la unidad y derivábamos al especialista concreto, segun fuera el caso.
Y paso lo siguiente:
Llega un varón de una cincuentena aproximadamente, con camisa a cuadraditos y vaqueros.
Al levantar la vista observo que lleva toda la camisa llena de sangre fresca y le pregunto con los ojos muy abiertos:
-¿Qué le ha pasado?
-Me han pinchado un lóbulo.Responde con una tranquilidad pasmosa.
Yo no lo pensé (tonto de mi) y entré corriendo a urgencias y suelto de repente:
-¡Afuera hay un hombre al que le han pinchado un pulmón!
Inciso:
Lóbulo pulmonar: porción de parénquima (tejido) pulmonar que está aireado por un bronquio lobular, rodeado de pleura visceral y regado por una arteria lobular.
Y claro está,se comenzó a ejecutar el protocolo de emergencias propio de este tipo de situaciones:
- Se localiza al cirujano de guardia.
- Se llama a quirófanos y se prepara la intervención.
Todo esto realizado en segundos y se me ordena que entre al paciente.
Y yo, corriendo salgo a por el.
Y le digo:
-¿ En qué pulmón le han pinchado?
Torpe yo que a estas alturas debía recordar que si se nos perfora un pulmón, por el motivo que sea, nos cuesta hablar y este hombre estaba tranquilo y lo que es más respiraba, sin dificultad.
Su respuesta me lo despejó:
-Me han pinchado el lóbulo de la oreja.
Para quienes no sepais lo que es, es el lugar donde habitualmente se ponen los pendientes
En esos segundos, creí morir de vergüenza. Así que, entré a urgencias no ya rojo, creo que morado por falta de oxígeno. Y mirando al suelo solté el motivo real.
Después desaparecí. No recuerdo donde me escondí hasta que se me pasó el bochorno.
Pero, al dia siguiente repetí; pero eso os lo cuento mañana.
Abrazos
MacDubh

domingo, 4 de mayo de 2008

El retrato de Una Obsesion


Yo, por lo general y es lo habitual en mi, no soy dado a hacerme o dejarme hacer fotos, por varios motivos:
-No me gusto.
-No salgo bien en ninguna.
-Siempre salgo "artificioso"
Pero claro, a veces uno se deja llevar por las circunstancias o por que no, por que tu acompañante te lo pide y tu no quieres agraviarla.
Ayer estaba pasando una dulce mañana en compañía y paseaba por unos jardines preciosos a la sombra de castaños en flor, tejos y con el murmullo del agua de unos geíseres como música de fondo.
Una mañana idílica, sin calor agobiante, sin moscas zumbonas, y decidí hacer unas fotos, para tener temas que pintar.
A la 2 foto pedí a mi bella acompañante que me dejase fotografiarla, a lo que ella accedió y después, me comentó que por que no, hacernos una juntos.
¿Por que no?
Y hallándose una anciana enfrente nuestro, sentada en un banco y con su perro cerca jugueteando en el cesped, le pedimos que nos la hiciera.
Aceptó amablemente y le expliqué donde debía pulsar, dando por sentado que sabía que nosotros eramos el tema central de la foto.
Y nosotros nos colocamos.
Nos dimos cuenta enseguida que la abuela colocaba la mano mal y que encima no nos enfocaba. Se lo indico con:
-¿Señora nos esta viendo? Y la miré extrañado
-Si, si que os veo.Nos responde dulcemente. Pero sujetaba la cámara torcida.
A todo esto, al lado sucedía una curiosa situación.
Su perro, del cual reconozco que soy un despiste sobre razas, recuerdo que era muy lanudo, con el pelaje blanco y moteado en negro. Un macho por lo que pude ver, estaba sufriendo los envites de otro macho más joven y fogoso.
Y ahi estábamos nosotros, colocándonos para una foto, mientras la amable anciana disparaba la cámara en ángulo y su perro daba vueltas como un loco intentando zafarse del frenesí sexual del macho marron.
Al final me dí por vencido, nos hizo 3 fotos, de las cuales os pongo una muy original.(Las otras dos son una como esta, y en la otra salimos en la esquina superior izquierda, yo descabezado y mi acompañante con el rostro negro, ops... con lo blanquita que es,jejeje.
¡Es la 1 vez que me hacen un retrato donde no estoy!
Saludos
MacDubh

viernes, 2 de mayo de 2008

Susto o Muerte


La presente anécdota, ocurrió hará unos pocos años.
Teníamos un paciente ingresado, hombre de 70 años aproximadamente, corpulento, de fuerte carácter y su esposa, pequeñita con bastón por un problema de cadera, con su típico andar renqueante.
Ambos tenían 3 hijas de diferentes edades, todas ellas señoras muy dulces y de trato afable.
Una noche, la situación de paciente empeoró, pero dado que la esposa y la hija pequeña estaban con el, pues no se avisó a las otras dos, por no molestarlas dado que , en apariencia, su situación tampoco era "límite".
Hacia las 7 de la mañana nos llaman y nos presentamos mi compi y yo.
El paciente había hecho un cambio muy brusco y realmente la cosa pintaba mal; así que, hicimos salir a la familia para trabajar mejor.
Pocos minutos después, el falleció.
Hicimos las comprobaciones pertinentes y efectivamente, no presentaba pulso en ninguno de los puntos habituales y no había nada que hacer, sabíamos que debíamos avisar al médico, pero claro; estaba la familia delante y nos iba a tocar decírselo nosotros.
Y os describo la escena:
Yo estaba a un lado de la cama y mi compi enfrente, a su espalda se hallaba la puerta de la habitación y tras ella, la familia. Nosotros, nos miramos pensando ¿como le decimos a las pobres que ha muerto, cuando ellas se han pasado hasta el último momento a pie de cama y justo ahora que salen no están presentes?
Pero había que hacerlo.
Así que me dirigí hacia la puerta cuando a mi izquierda.... sentí un ruido extraño
-gr.
Y me paré. Escuché y no lo volví a oír, así que pensé que habían sido imaginaciones mías.
-grrrr.
Y esta vez ya me hallaba a los pies de la cama, así que me giré y miré al paciente. Por lo visto mi compi también lo había escuchado por que se giró igualmente. Cuando de repente
Grrrrrrrrrrrrrrrrrrrruaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!
!Y el paciente tomando aire, se incorporó y quedó sentado!
No se si podéis imaginar, lo que supone, saber que alguien no tiene pulso y ver como de repente, se queda sentado y te mira, parpadeando.
Mi compañera se llevo las manos al pecho, blanca y yo, del susto me agarré a los pies de la cama y solté:
Joder, Dios Santo! mientras el vello de todo el cuerpo se me erizaba.
Ambos nos quedamos unos segundos mirando asustados y vimos como el paciente cerraba los ojos y caía pesadamente de espaldas sobre la cama.
Comprobamos de nuevo que no había pulso y medio en shock como estábamos nos dirigimos a la puerta.
Al abrir, estaban madre e hija detrás; esperando muy preocupadas.
-¿Está bien mi marido? preguntó la pobre anciana.
Nosotros no atinábamos a tener voz y solo movíamos la cabeza negativamente.
-¿Qué no esta bien? volvió a preguntar, mientras la hija nos observaba en silencio.
Finalmente pudimos reaccionar y mi compañera solo pudo decir:
-Señora, lo sentimos mucho...
Y la abuela nos empujó y se metió en la habitación con las consiguientes muestras de dolor.
Seguimos el protocolo habitual y después se avisó al resto de familia.
Pero os puedo asegurar, que el susto, lo recordaré el resto de mi vida.
Saludos Macdubh