viernes, 8 de agosto de 2008

Guarri (Mi historia de amor con una cerda)

Renne-Le-Châteaux, pueblo y castillo, situado en el Languedoc- Rosellon, Francia. Conocido mundialmente por ser el lugar donde vivió el abad Saunière, del cual tomó nombre el conservador del museo del Louvre en la película/libro "El Código da Vinci"

Después de la parrafada sobre la foto, la anécdota en cuestión.
Hará muchísimos años nos regalaron una cerdita con la intención de que la matásemos y nos la comiésemos. Pero era tan pequeña y tan graciosa que la dejamos vivir junto con las gallinas, patos, ocas y demás animalitos que pululaban por mi casa.(De ellos os contaré también anécdotas ya que tengo varias a cual más divertidas)
Yo le puse de nombre "guarri" y ya desde el primer día establecimos unos lazos de amistad si se le puede decir, ya que a mi me encantaba bajar a dar de comer a los animales y de paso rascarle la pancita, ella se dejaba hacer muy docilmente.
Fueron pasando los meses y guarri fue creciendo hasta hacerse una enorme guarri de ojos bizcos pero terriblemente tierna conmigo.
Era tan dócil que cualquiera que viniera podía tocarla y si un vecino pasaba por la calle la llamaba y se dejaba acariciar.
De hecho como ya conté los animales establecen siempre vínculos conmigo. Por citaros algo de mi familia; ellos siempre dicen que "si alguien da un pisotón en casa para ahuyentar un animal, seguro que lo consigue, pero que si por el contrario soy yo quien doy el pisotón, seguro que se me suben encima"
Ronda en aquel entonces dueña y señora de la casa, no admitía competencia en mi afecto y más de una vez, mordió a guarri en el cuello. Hasta que un día guarri la vio venir y del golpe que le dio estampo literalmente a la perra contra una pared. Y Ronda jamás volvió a pegarle.
Un día, estaba regando yo los arboles frutales y todo era fango y agua. Guarri dormitaba en su charca debajo del limonero, feliz y totalmente sucia. Cuando de repente se puso en pie y me miró.
Yo como muchas veces la remojé para que refrescarla y me soltó un bramido y siguió mirándome fijamente. Volví a mojarla y me bramó de nuevo.
Y sin mediar nada más se lanzó sobre mí.
Claro está si recordais antes dije que todo era fango y agua y como es natural, al 3 ó 4 pisotón, el fango estaba tan adherido que corría a cámara lenta.
Hasta que me caí de cara al suelo y guarri se hizo "dueña y señora del castillo" aposentando sus cuartos sobre mi espalda.
Yo hundido en el barro y la cerda encima.
Mi madre y mi hermano que veían la escena meándose de la risa.
Tuvieron que rescatarme de debajo de ella.
estuve cerca de dos meses hasta que se pasó el celo para poder ir cerca suyo por que era verme y seguro que su mente porcina pensaba:
"este es mi guarro"
Lo que hace el amor, eh...
Saludos
MacDubh

2 comentarios:

star dijo...

Jajajaja. Pobre "guarri", le entró un calentón y le echan un manguerazo, me imagino lo que pensaría ;)

Mac Dubh dijo...

En serio que le tenia mucho cariño...
pero era verme el animalito y salia detrás mio, dios que celo mas largo